El Señor de las Tribulaciones

    EL Señor de las TribulacionesEsta imagen, que se encuentra en el retablo del desaparecido convento dominico, se puede destacar como de las más veneradas por el pueblo santacrucero.

    Es una talla de tamaño natural en madera policromada, y no sólo es importante en lo que se refiere a devoción, sino que también en mérito artístico hay pocas que se le puedan igualar.

    Las primeras noticias que se poseen de esta imagen es que fue llevada a la capilla del desaparecido, Hospital de Nuestra Señora de los Dolores por el presbítero D. Femado de Fuentes. Este se trasladó a La Laguna, quedando la imagen al cuidado del administrador del hospital D. Francisco de Tolosa, quien era militar, llegando a alcanzar el rango de teniente coronel de milicias; fue héroe en la victoria sobre el almirante Nelson cuando aún era capitán.

    El día 22 de junio de 1795 D. Fernando de Tolosa se dirige al vicario de Santa Cruz narrando y solicitándole lo siguiente:

“…abiendo llevado la imagen el Tesorero General de Reales Rentas D. José Carta a las casas de su habitación con motivo de hallarse gravemente accidentada Doña María Nicolasa Eduardo, su muger, se observó una erupsión de varias partes del Rostro de dicha escultura al parecer como agua según lo líquido y cristalino de las gotas que formava, en vista de lo qual la recogieron en unos algodones, dejando dicho rostro enjuto, pero abiendo buéltose a observar lo mismo a poco rato, embió a llamar el citado D. José Carta al Teniente D. Pedro Ortiz, quien hasiendo igual diligencia de enjugarlo y atribuyendo la causa de este acontesimiento acaso a la inmediación de la Lámpara que al Señor ardía, la hizo retirar y sin embargo sucedió lo mismo tercera vez no sólo a precencia de dicho señor y del Presbítero D. Juan González, sino de varios seculares que había en el quarto… por lo que le suplico a Vmd que en atención a lo expuesto, se sirva mandar que a presencia de Vmd y por ante Notario público se examinen los testigos que presenciaron dicho acaesimiento declarando con toda individualidad al tenor de este escrito…”

    Se desconoce cual fue la contestación al escrito, pero es posible que a raíz de éste empezase el enfervorecimiento del pueblo santacrucero.
La imagen pasó a poder del propio Tolosa por escritura que le otorgó su anterior propietario D. Femado de Fuentes.

    En 1802 es cuando su nuevo propietario dona la efigie al convento franciscano, posiblemente por que vivía en las inmediaciones, y tal vez porque era lugar más apropiado para ello.

    Se cuentan también milagros sorprendentes durante la epidemia colérica que azotó la ciudad en 1893, quedando libre el barrio del Toscal de la virulencia que afectó a otras zonas. Por ese motivo el entonces párroco de S. Francisco don Santiago Beyro y Martín, propuso al ayuntamiento la variación del nombre de la calle de Oriente por el de “Sr. de las Tribulaciones”, hecho que se consumó poco más tarde.

    Desde entonces se celebra procesión el Martes Santo saliendo la imagen de la parroquia hasta el lugar que ocupa la calle de su nombre.

    En cuanto a la filiación artística, ha sido datada como de la segunda mitad del siglo XVII, probablemente salido de los talleres de la escuela sevillana, ya con influencias del arte italiano, ya que tiende a representar el efectismo de las torturas físicas y el dolor.

PLEGARIA AL SEÑOR DE LAS TRIBULACIONES

   Señor de las Tribulaciones ante tu imagen venerada quiero reconocer mi maldad y mi pecado, pero confío en tu bondad infinita y en tu perdón. Te amo y quiero amarte siempre. Renuévame, Señor. Hazme de malo, bueno; de pecador ingrato, amigo fiel tuyo hasta la muerte. Mírame, Señor de las Tribulaciones, como hijo consagrado a Ti. Te lo pido por la intercesión de nuestra Madre, la Virgen de la Soledad. A ti que vives y reinas por los siglos de los siglos, Amén.

Símbolo Tribulaciones

Cofradía del Señor de las Tribulaciones

EL SEÑOR DE LAS TRIBULACIONES, SEÑOR DE SANTA CRUZ

HIMNO AL SEÑOR DE LAS TRIBULACIONES

    Señor de la Tribulaciones te invocamos con fervor, los hijos de Santa Cruz te quieren con devoción.

    En la tribulación te invocamos de la peste nos libraste, con fe en ti confiamos, nuestro pueblo tu salvaste.

    El pueblo chicharrero te aclama que siempre en Tí confía, pone en Tí su esperanza nunca de Tí se olvida.

    Señor de la Tribulaciones te invocamos con fervor, los hijos de Santa Cruz te quieren con devoción.

    El barrio de Toscal te venera y recuerda tus favores, y en el Martes Santo te cubre todo de flores.

    Bajo tu protección milagrosa Tú nos escuchas y atiendes cuando pedimos con fe, toda gracia nos concedes.

    Señor de la Tribulaciones te invocamos con fervor, los hijos de Santa Cruz te quieren con devoción.

“EN LA TRIBULACIÓN ME INVOCASTE Y TE LIBRÉ” (S. 80  vers.8)


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